Viernes, 21 de Octubre de 2016

De Ariel Farace

Dos jóvenes habitan una pieza común. En ella, las dos arman o tejen una historia. Es la historia de Amancay. Mapuche niña arrancada de sus padres, del desierto, de los toldos, de las montañas. Sirviente en la nueva casa grande. Las dos dicen esa historia de dolor, de abuso y de muerte una vez más. Arman la historia, la relatan, la construyen, la representan. ¿Para los espectadores? En parte, y también para entender, ellas mismas. Porque la Historia se entiende si se dice, si se habla. Porque la Historia se construye sobre el testimonio.
El abuso sobre los pueblos originarios, la dominación y el exterminio que funda el estado argentino, están a la base del texto de Ariel Farace. Un texto sobre la Historia que, sin embargo, es un texto íntimo, que se juega en la relación (y el relato) que dos jovencitas, una muchacha oscura y una muchacha blanca, establecen.


Clasificaciones: Teatro




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