Sábado, 23 de Enero de 2016

De Laura Cambra

Narración ficcional entre Eva Perón y Tita Merello

Una testigo nos cuenta el encuentro entre dos mujeres, Eva y Tita, que mantienen un diálogo despojado de todo "deber ser" en el que fluyen, sin maquillaje, los sentimientos más hondos de ambas. Hay entre ellas coincidencias y divergencias e inolvidables alegrías, chispazo de amor, alguna confesión inesperada y, sobre todo, la profunda sintonía de los espíritus.
El texto de Laura Cambra es lo suficientemente sólido como para plasmar la acción en esa dimensión meta-física donde se desarrolla la obra.
La visión ideológica de Evita es clara y coincidente con la Evita-política, lejos de los mitos. Tita aparece en su dimensión humana, su sabiduría y la experiencia inigualable de una artista que fue llamada "La Merello".
Ese diálogo entre amigas, permite acercarse a la intimidad de las protagonistas, no solo a la intimidad de sus trayectorias, sino a la intimidad de sus esencias. La larga vida de Tita, en comparación con la corta vida de Evita, queda plasmada en el dialogo, sin tener que hacer de eso algo reiterativo.
La Narración de Ana Nisenson logra entablar con el público una corriente afectiva hacia las protagonistas desde el primer momento. Ubica al público con soltura y profesionalidad en ese difícil "espacio inexistente".

Ficha técnico artística
Texto:
Laura Cambra
Intérpretes:
Ana Nisenson




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