Sábado, 23 de Enero de 2016

Rodolfo Alfredo el aviador, es una obra que nos cuenta con humor, el no quedarse con lo que nos toca vivir, el buscar otra posibilidad, el intentar mejorarse en cada momento; aunque lo familiar, lo social, lo cotidiano, continuamente ponga trabas y facilite lo opuesto. En esa búsqueda aparecen los fantasmas, los recuerdos, las sensaciones más puras, que se instalan como fotos inolvidables en el cuerpo y la memoria. Sin embargo a medida que avanzamos hacia la propia verdad, uno puede conocerse mejor colocándose en el centro de su autoridad, surgiendo así otras opciones y otras miradas, sin el propio enjuiciamiento. Todo ser humano tiene ese derecho, que si lo ejerce será feliz. R.A. el aviador se corrió del lugar que como primera opción le dio la vida, arriesgándose a lo nuevo por intuición, en vez de apoyarse en lo viejo por conocido, y por mas miedo que tuvo de vivir esta experiencia, R.A. el aviador se animó a sentirlo y eligió volver a nacer. Si uno tuviera el poder de elegir donde nacer, algunos viajes de la vida serian diferentes. Rodolfo Alfredo, el aviador, siempre quiso ser una flor, decide irse de su casa con su avión y a pesar de los reclamos de su madre, la presencia de su abuela, la mirada de su hermana, y la ausencia de su padre, emprende su viaje y ahí descubre que por una mala praxis nació en un vientre equivocado, que luego de vivir sus 38 años, ahora tiene la posibilidad de volver a nacer y tener la libertad de ser una flor.
Ficha técnico artística
Actúan:
Willy Lemos
Dirección:
Mariana Briski




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