Miércoles, 19 de Octubre de 2016

De Carlos Rapolla

Treinta años de creación y luego treinta años de asilo. ¿Por qué semejante naufragio? ¿Qué parte tomaron en todo esto su hermano Paul Claudel, poeta y diplomático; y Auguste Rodin, su maestro, amante, protector y , a la vez, opresor .
¿Cuál es la coyuntura entre la creación y la locura de Camille Claudel? ¿Cómo se suceden una a la otra la protección y la persecución?
Acaso la decisión de conservarla hasta su muerte en reclusión, no nos habla de un miedo a Camille y a su supuesta “locura” y también de un odio por esta mujer que se rebela a las imposiciones de la época?
Y, estando en un neuropsiquiátrico ¿no habla esta prisión perpetua de un crimen médico de lesa humanidad que no reparó en lo más mínimo en escuchar a la paciente y en atender a sus razones, a su dolor, a su tragedia amorosa?
En la figura de Camille confluye la pasión del amor y la pasión por la creación artística, sentimiento que la llevará a una autodestrucción progresiva.
Su vida es una continua lucha, un puro desgaste físico y psíquico en consonancia con el momento histórico y a su condición de mujer en una sociedad misógina y machista.

Duración: 60 minutos
Clasificaciones: Teatro




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