Lunes, 18 de Enero de 2016

De Daniel Payero

No es la existencia común a la que está sujeto el ser humano.
No tiene principio ni fin (no se encuentra dentro del tiempo medible).
No se puede generar o fabricar.
No tiene dualidad, por lo que no puede ser descrito con palabras.
No es un estado subjetivo de conciencia.
No está condicionado a nada o por nada.
No es ningún tipo de desarrollo o conversión.
No tiene partes o etapas que se puedan distinguir unas de otras.
Es el ensayo de una descripción directa de nuestra experiencia tal como es...
Se trata de describir, no de explicar ni analizar.
Yo no soy el resultado de las múltiples causalidades que determinan mi cuerpo o mi psiquismo. Todo lo que sé del mundo lo sé a partir de una visión más o de una experiencia del mundo.





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