Martes, 25 de Octubre de 2016

De Enrique Permuy García

A 100 años de la muerte y de la vida de Florencio, una mirada contemporánea sobre el mito, el hombre, el artista y el teatro.

Motivados por lo inquietante y polémico que encierra todo mito, hemos estudiado la vida y obra de nuestro dramaturgo, intentando despojarnos de preconceptos e idealizaciones. Viendo con ojos nuevos, que hay de interesante o revelador o de aburrido y muerto.

Descubrimos un gran valor en la actitud independiente y creativa de Sánchez, basada en sus valores y sentimientos: de libertad, respeto por lo diverso, lo individual, el cambio, la flexibilidad y principalmente por el amor y la compasión más auténticas.

A pesar de la dureza y contrastes que atraviesa en su vida y refleja en sus obras; hay una intensa luz en su mensaje idealista, su manera de amar, su disfrute de la amistad, en la camaradería que cultivó, su solidaridad con los mas débiles, en la sinceridad con que reconoce sus debilidades y contradicciones, en su mensaje para una vida mejor, mas sana y sobre todo en la posibilidad de cambiar, tan presente en sus actos como en sus dramas.

Esta capacidad de ser fiel a sí mismo, original, influido sí por su tiempo, pero sin atarse a ninguna ideología o “ismo”; sumada a su talento para expresar de un modo claro y conciso, con conocimiento y riqueza de recursos teatrales los conflictos esenciales del ser humano, lo vuelven a nuestro juicio, esencialmente universal y vigente.

Han pasado cien años y los ambientes, el estilo “realista” y lo melodramático de muchos momentos han envejecido. Por ello nos seduce la idea de rescatar aquellos aspectos que consideramos más vigentes y representativos de su obra, respetar el espíritu que trasuntan y algo del modo en que fueron concebidos, pero en un entorno nuevo, que lo acerque al espectador contemporáneo.

A la distancia, la estrecha relación entre la vida y la obra de los creadores se hace más evidente y es una tentación fundirlas, integrarlas, además de parecernos un recurso rico teatralmente.

Por último, los años que rodean el 900 son de por sí extremadamente teatrales (desde lo formal a los contenidos) y raíz de lo que hoy somos. Es por ello un desafío, crear este puente de un siglo para vernos tan iguales y tan distintos.


Proyecto seleccionado por la edición 2010 de Montevideo Ciudad Teatral.
Avalada por el Consejo de Educación Secundaria para su representación para alumnos de 4to a 6to año de liceo, ganadora de los Fondos Concursables para su gira por Buenos Aires y Rosario (Argentina), dicha gira ha sido declarada de Interés Cultural por el MEC.

Este espectáculo formó parte del evento: 15º Festival de la víspera

Clasificaciones: Teatro




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