Domingo, 17 de Enero de 2016

De Alejo Beccar
La deserción es una forma de libertad, tanto como la muerte.

Pozo Ciego muestra de manera descarnada la incomunicación de una familia de clase media, no existen vínculos reales, los diálogos no son otra cosa que monólogos patéticos, desesperados, absurdos, que dan cuenta del grado de alienación de éstas criaturas, que intentan —infructuosamente— ser escuchadas, en una enajenada como estéril búsqueda de respuestas. El humor, tanto la compasión, como la reflexión, se dan cita en esta obra.

Este espectáculo formó parte del evento: Todos al Teatro 2004





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