Martes, 19 de Enero de 2016

De Matías Feldman

El desamor es como un hogar que se vuelve frío y desdibujado: un no-hogar. A veces pequeños movimientos desencadenan cataratas de eventos incontrolables y todo lo incontrolable suele ser peligroso. Estamos en medio de una batalla (despareja) entre lo inevitable y la fuerza de la voluntad. Todo sucede como cuerdas que vibran y hacen vibrar a otras. Lo estanco se vuelve tempestuoso; lo esperable en caprichoso; lo cotidiano en siniestro. Los cuatro personajes son cuatro cuerdas que a veces suenan juntas como en un acorde y otras solas como melodías contrapuntísticas.

Este espectáculo formó parte del evento: Festival Escena 2011





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