Sábado, 22 de Octubre de 2016

De Cecilia Propato

Luisa y Francisco, son dos viejos, que recuerdan, cada uno a su modo, a su hija y a su nieto? tienen memoria? difusa.. fragmentada.. pero tienen memoria?

Hay un deseo no realizado, algo que les impide dejar la rutina de sus vidas, pero a la vez esa frustración es la fuerza que proyecta la acción de los protagonistas.

Quieren recordar al nieto ausente y lo olvidan. Francisco lo destruye en su memoria, Luisa vuelve a construirlo.

Francisco y Luisa elaboran su cotidianeidad a partir de la repetición de acciones, dando a entender que la espera del ausente es la causa del conflicto entre ellos y lo que produce el cruce de discursos opuestos.

Romancito plantea una espera y una amenaza constante.

Un personaje que se constituye con su propia ausencia a partir de la espera continuada de los que están en escena.

Ambos abuelos saben que mañana seguirán esperando a Romancito, que ya es Román, que habrá crecido, pero la imagen que se destaca en su memoria es la de un niño que llora por la fiesta de su cumpleaños que no pude ser.

Clasificaciones: Teatro




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