Sábado, 05 de Noviembre de 2016

De Fernando Romero

El infierno de Dante es una geografía de la moralidad construida por una persona que atraviesa por un estado de desesperanza muy profunda, a raíz de la muerte de su ser más querido. Dante ingenia este submundo lleno de pecadores para sobreponerse del suyo propio que es la depresión. Basándose en este atlas del infierno, se ha extrapolado a todos los personajes que en él figuran, llevándolos al terreno del flamenco. Sin olvidar lo terrorífico que puede llegar a ser un lugar así, se colocan en este infierno paralelo a muchos de los maestros y figuras clásicas que son parte de la historia de nuestro flamenco. Este viaje al averno, metáfora del flamenco, que se asume como un estado donde se entra por voluntad propia al igual que en el paraíso, se recorre algunas de las visiones y emociones que han sido heredadas en sus expresiones. Sin ánimo comparativo, se busca la virtud de esa figura y la convierten en su propio pecado. Así se construye un particular infierno donde quedan reflejados pecados y virtudes, estados agónicos o de dolor y sus contrapartes de placer y bienestar y lo que, consciente o inconscientemente, sabemos del otro mundo en el fondo de nuestras mentes.

Este espectáculo formó parte del evento: Itálica 2011. Festival Internacional de Danza

Clasificaciones: Danza




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