Miércoles, 19 de Octubre de 2016

De Freddy Ginebra

Puede ser visto como un drama entrelazado con escenas cómicas y líricas. Una búsqueda existencial que hace a algunos espectadores llorar y otros confesar que casi lloran. El lirismo es notable cuando Juan dialoga con el público que, sin darse cuenta, asume cada vez más el rol del psicoanalista; cuando mueve de forma justa sus zapatos en el escenario; cuando juega con el banco de madera de manera magistral; cuando habla de su abuelo, con los ojos brillando por la felicidad reencontrada, recordando la faceta feliz de su niñez. Este es el clímax de la pieza: Juan usa una larga camisa decorada con lucecitas y caracoles mientras canta, en varios ritmos, la canción ?Caracoles de colores?, del cantautor colombiano Diomedes Díaz. En este momento, el actor Alejandro Vásquez entra en el corazón del espectador definitivamente.

Clasificaciones: Teatro




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