Miércoles, 20 de Enero de 2016

La fragilidad flota a la deriva, en una arremolinada danza de objetos incontrolados, macabro esplendor de lo trans-humano. Hiroshima, Nagasaki, Fukushima, se estrellan contra mi cuerpo en un "tresillo" de olas, en un "fortissimo" tsunami que rompe en mis huesos para reconstruirse en la sangre de mis muertos. Cuerpo atomizado en una danza que fusiona en el núcleo de mi carne: el corazón.

Si, el corazón de Fukushima también fusiona, pero el poder político-económico no se pregunta cual es la masa critica de esos cuerpos abandonados, desesperados, silenciosos o enmudecidos en cadena. Entre la penumbra, una guitarra de tres cuerdas suena, tres cuerdas que cantan a tres ciudades, tres tragedias. La voz quebrada de un hombre casi centenario, se ahoga en la sequedad de un desierto aguado: " Que no se fisionen los corazones.atómicos y que los de carne, vena y sangre sigan palpitando con la tierra !

"Mientras tanto, el agua sigue su curso, no se detiene, purifica golpeando con sus olas miles de cuerpos; convirtiendo al mío en un "cachivache" que danza un "valstsunamiado" por la música de los elementos. Viento, fuego, tierra, agua...PosTsunami, temblores de una danza, de una gota en medio de esta furia oceánica; gota, que en el pliegue de las placas humanas que se entrechocan, sigue creyendo que el agua es: VIDA.

MAGY GANIKO

Duración: 60 minutos




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