Lunes, 17 de Octubre de 2016

De Francisco Defilippis Novoa

La Obra, según el autor: "Carmelo, el protagonista de 'He visto a Dios', nunca ha sido perturbado por problemas trascendentes. Ha vivido su vida como él cree que era menester vivir: amontonando dinero para su hijo, única redención de su egoísmo. Pero un día, una circunstancia, la menos esperada, le golpea el cerebro y viene a buscarlo en su refugio de misantropía absurda. Y empieza la tragicomedia del hombre que no se fijó más que en las cosas palpables del mundo, creyendo místicamente en una farsa que los que le rodean urden para arrebatarle el fruto de sus pillerías en la vida. Carmelo es el creyente de una farsa, como antes era descreído de un misterio espiritual. Y cuando la farsa se descubre, y la rabia y la vergüenza muerden el orgullo del hombre, el misterio ha tocado lo más hondo de sus sentimientos y se impone al problema que un día vino a buscarlo en su rincón de egoísta. La ascendencia mística, reaparece ahora en todo su espíritu. Por eso se ha elegido al protagonista entre la inmigración de países tradicionalmente religiosos, porque, inconscientemente, obra en ellos una herencia mística de siglos." - Francisco Defilippis Novoa - Publicado en "Ultima Hora" el 6 de julio de 1930 dos días antes del estreno

Clasificaciones: Teatro




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