Viernes, 21 de Octubre de 2016

De Graciela Pereyra

La obra se vale del "género" para poder tener una mirada crítica del poder, el egoísmo y la banalidad, desde el humor.
Los personajes son piezas de ajedrez lo que facilita el reconocimiento de las jerarquías y de este "mundo", en donde los "movimientos" de los personajes siempre son inspirados por la especulación. En un escenario despojado, con una escenografía minimalista, la suntuosidad de los personajes refuerza el concepto. Todo transcurre en el "Reino Blanco". El Rey Negro, por medio de un atentado perpetrado por la Reina Blanca, es eliminado dejando al Reino Negro en el caos. Y de este modo absorbido por el Reino Blanco, llegando a tomar el poder de "acomodarse" y no perder posición, dos personajes, quienes, junto a los personajes que habitan y manejan el Reino Blanco, no podrán librarse de sus mezquinas ambiciones dando lugar al desenlace fatal (¿previsible?).
En la búsqueda del poder y el bienestar personal todo vale menos la moral, la ética, los principios.

Grupo: D&C Producciones
Origen: Morón

Clasificaciones: Teatro




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