Miércoles, 20 de Enero de 2016

De Mariana Percovich

Origen: Uruguay

Una de las principales características de Chaika, la obra que presenta Complot, es la investigación escénica sobre la relación entre el espectador y el espacio, ya que la acción transcurre en todo el teatro, transformando platea, escenario y zonas intersticiales en el lugar de la acción. Es que el teatro no es solo la ocupación de algunos de los personajes de la obra, como en el original de Chéjov; en la versión de Percovich es lo que define a todos. Todos los personajes cumplen alguna función en este teatro decadente de la “pequeña capital de un pequeño país”. Y todos se relacionan de modo diferente con el presente que cuenta la obra: los que han sido consagrados, y llegan luego de treinta años de exilio, viven de recuerdos de los años de oro y no pretenden volver a la pequeña ciudad, mientras que las jóvenes generaciones experimentan (no siempre con buenos resultados) con nuevas formas para alejar al teatro del conformismo burgués. En un interesante juego entre actor y personaje, Arkadina, la actriz famosa y gloria de antaño, es encarnada por una conocida actriz uruguaya (Gloria Demassi), mientras que el personaje del joven dramaturgo, Treplev, está a cargo de un dramaturgo joven con presencia en el under (Gabriel Calderón). Utilizando recursos postdramáticos como estos, que dan cuenta de un vaivén entre lo que “es” (el actor) y lo que se “representa” (el personaje), Chaika es no solo una actualización de la obra de Chéjov a la realidad de nuestros días, sino también un estudio sobre cómo crear un realismo vivo desmontando al teatro como máquina de ilusión.

  • CHAIKA, de Mariana PercovichCHAIKA, de Mariana Percovich

Este espectáculo formó parte del evento: VIII Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA)

Duración: 100 minutos




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