Miércoles, 12 de Octubre de 2016

De Ariel Farace

Por la Compañía Vilma Diamante.

Ulises no sabe contar es producto de la lectura de Ulysses de James Joyce. Nada de lo que acontece en la obra obedece a la trama ni a la historia de la novela. Como un molde a una escultura, el libro de Joyce fue necesario para la construcción de la pieza y luego retirado o absorbido, escondido en el mismo material. Trabajamos con la sensación de esa y otras tantas lecturas para indagar en el poder y los límites de las palabras. Hay una experiencia de la vida y una experiencia de la palabra. Y hay una experiencia del arte. El viejo cuento lo cifra con exactitud: Dios nombra y la cosa es. Así los hombres, dioses mortales, construimos relatos y eso somos. Somos cuentos contados por nosotros, por la historia, por el poder, por los demás. Los héroes griegos lloran de emoción: Odiseo no pudo ocultar el llanto al oír cantar su historia en la corte de los feacios y así fue develada su identidad y contó las peripecias de su viaje. Hace casi tres mil años alguien cantó eso: el viaje de una vida. Hoy, con las manos llenas de palabras, nosotros, como Odiseo, contamos. Pero hay algo que Ulises no sabe contar. Algo que siente; como se siente la punzada, el tirón de la vida anunciándose en un vientre; y que no sabe contar.

Ariel Farace.

  • Ulises no sabe contar, en el Teatro Sarmiento.Ulises no sabe contar, en el Teatro Sarmiento.
Duración: 90 minutos
Clasificaciones: Teatro




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