Domingo, 17 de Enero de 2016

De Rodrigo Hugo Amuchástegui
La obra trata de un grupo de bestias que dirigidos por su domador representan el último ensayo de una tragedia, en la que obtendrán una recompensa por sus actuaciones. Al entrar en la Zona, la bestialidad se transforma en diferentes formas humanas que se encarnarán en la historia de un Comisario, su Esposa estéril, su antigua y humilde Novia, un Muchacho, el enigmático Jefe Ciego, un Ladrón y un Policía Ladrón que sabe jugar al doble juego. Carne fresca es recuerdo de una historia anticipada, que empezó a escribirse hace mucho tiempo, cuando todavía no estábamos aquí, pero ahora sí tenemos un rol protagónico. De pronto somos hombres, de pronto bestias, de pronto alimento, de pronto nos alimentamos, de pronto somos, de pronto son ... , de pronto víctimas, de pronto victimarios, construyendo y destruyendo en medio de la amnesia y no hay futuro posible cuando reina el olvido. Cuántos pibes serán sacrificados antes de que nos hagamos cargo de controlar a la bestia, para que nunca más tenga carne fresca a mano para saciar su sed de muerte. En la pérdida de la identidad, en el no saber qué o quiénes somos es donde ésta se refugia.




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