Domingo, 17 de Enero de 2016

De Marcos Dumont

En esta tercer saga que cierra La Morcilla, el misterio y la fantasía del escenario abren su espacio al desempolvado país de los angelitos culones. En él seremos compañeros de viaje de Don Juan Tenorio y Otelo. Jugaremos al dominó con E. Ionesco y Ecuménico, un señor muy guapo del 900. No le queremos decir que al final daremos una Vuelta a la manzana porque suena extremadamente repetido.

Señoras y señores, morcillemos juntos. Sin acartonamientos y con alegría. Recuerden que sólo con la presencia de ustedes podemos definir los perfiles de la poesía.

La Morcilla agradecida.





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