Martes, 18 de Octubre de 2016

De Alejandra Varela

A nada se le puede llamar "esto"
Todo está digerido previamente, nada es para saborear, nada es para descubrir.
La ineficacia del diálogo, lo estéril de la búsqueda, la persecución, las preguntas incriminatorias, la necesidad de encontrar al culpable, alguien tiene que ser el "chivo expiatorio". El enemigo es el diferente, el que rompe lo cotidiano pero hay que descubrirlo, perseguirlo, acosarlo, interrogarlo.
La extrema búsqueda del significado de las palabras conduce a la perdida del significado. Necesitamos sentir algo; que late-sangra-grita-entibia-moja las manos y eso tan vivo pierde el sentido como una lengua muerta en nuestras manos y todo se vuelve carnal y sin palabras.
Un acto desesperado me une al otro en la lógica de la masacre, en un intento cruento que nos habla de lo no expresado.
"ESTO" es el vacío absoluto, la perdida de sentido de lo cotidiano.

Clasificaciones: Teatro




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