Domingo, 23 de Octubre de 2016

De José Manuel Freídle, Felipe Aramburo, Álvaro Narváez Díaz, Carolina Taborda

“Toda mi vida esta ha sido atravesada por las ausencias masculinas, mis amantes, mis novios, mis abuelos, mi padre, la primera ausencia fue de mi abuelo, que murió cuando tenia ocho años, yo vivía con él y me narraba historias todas las noches. La noticia de su fallecimiento en medio de una clase de baile, puertas y ventanas que se cierran porque los pájaros habían llegado al pueblo. Cuando llegué a casa me enteré de que habían matado a mi abuelo y cada noche escuchaba los pasos por los pasillos en medio de la oscuridad que albergaba la casona vieja en la cual vivíamos, en donde se realizó, como de costumbre en esa época, el ritual de velación.” Testimonio de una mujer en un pueblo del departamento de Antioquia Colombia

Sinopsis
Las Muchachas Flor “Recuerdos” nos presenta lo femenino que guarda silencio, el suspiro exacto, el espacio eterno, la continuidad desolada, el ir y venir, el volar y el caminar, la memoria de memorias, la inspiración del mundo, el fuego que conserva miles de ensueños, el deambular infinito, el instante eterno. y quiénes sino las mujeres han construido esta alteridad, estas grietas que nos develan el paso incesante del tiempo. Es lo femenino del mundo (la tierra, la cocina, la lluvia, la luna, la mañana, la tarde, la noche, la música, la dramaturgia, la poesía, la poética, la tierra, la vida, la escena) lo que crea esta grieta laberíntica que nos guarda, nos sostiene y nos detiene para mantenernos vivos. En medio de este orden mutable aparece el cuento El Árbol de la casa de las Muchachas flor, Amantina o la historia de un des amor, la burguesa de la calle menor, entre otros textos del dramaturgo José Manuel Freidel, donde lo femenino se hace afecto latente, huella de contención e inmanencia en nuestra cultura, en esta historia van y vienen las noticias de guerra, llegan sin tiempo en medio de encierros para dejar las capas de mil recuerdos, poéticas devastadoras que deconstruyen el cuerpo de tres mujeres que recorren los pasillos interminables flotando, Cadnia, Rosa y Amapola se pliegan y contraen por el dolor de la muerte, en el miedo del afuera, y en medio de su encierro configuran un mundo alterno donde se conserva la memoria. En la obra Las Muchachas Flor están lejos del mundo exterior donde el aire espina y todo es podredumbre, ellas construyen en el interior de su casa un orden perfecto, adentro todo es limpio, el olor a flores y miel hacen de las muchachas un suspiro en medio de la guerra. A pesar de haber perdido a sus padres, y abuelos conservan aun la inocencia de la infancia, ellas nunca salen de la casa y a través de la ventana, ven como afuera la guerra pasa sobre el cuerpo de los hombres. Ellas adentro conservan la memoria recorren su casa infinitamente hasta el punto de dejarnos la duda si son fantasmas pegadas a la casa.
La inserción de elementos tecnológicos, dispositivos escenográficos móviles, video, animaciones proyectadas, música en vivo dejan ver el encierro, el vacío y los recuerdos, dejándonos una obra donde los tiempos se cruzan, donde lo fundamental es hacer un homenaje a las mujeres que se resisten a la guerra, que hace un gran homenaje al silencio y preservan la memoria.

La adaptación.
Los recuerdos de las actrices y los recorridos etnográficos en los que se encontraron historias de mujeres víctimas de la guerra fueron los insumos para armar la dramaturgia y el guión escénico de la obra. Las mujeres que en Colombia han perdido a sus hijos, padres, esposos a mano de grupos armados, sus historias y su resistencia nos permiten ir configurando el trayecto con el cual el cuento El árbol de las muchachas flor va a comenzar a expandirse, encontrando nuevos sentidos y llevándonos a indagar en otros textos del mismo autor, y así ir configurando una partitura visual, la estructura escénicas y una dramaturgia textual, en la cual el mundo femenino y su posición frente a la guerra se revele, de una manera vivencial y experimental. Es así como se crean los videos, las coreografías de la obra y se van insertando los textos en el proceso, la pieza es una suerte de creación colectiva, donde todos los elementos se imbrican en el proceso y van dando cuerpo a una pieza plagada de imaginarios culturales y sociales propios, creando una obra que habla y muestra nuestro entorno cultural y sobre todo devela la forma en que el mundo femenino se sobrepone, se sumerge o resiste a la guerra guarda la memoria y conserva nuestro imaginario histórico y cultural.

Grupo DE AMBULANTES - Medellín.

Clasificaciones: Teatro




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