Sábado, 16 de Enero de 2016

De Javier Pedro Maraví Aranda

EL Danzank' Rasu Ñiti (que aplasta nieve) representante de todo el pueblo indígena, siente la agonía de la muerte, el Wamani su Dios tutelar se le aparece en forma de cóndor para informarle que ha llegado el fin de su vida. Él, convoca a sus músicos, a la comunidad y a su discípulo joven Atok'saycu (que cansa al zorro) para presenciar su última danza en la que agoniza y a la vez renace y pervivirá en la inmortalidad de su discípulo Atok'saycu. “Era él, el padre Rasu Ñiti renacido con tendones de bestia tierna, Wamani nunca muere, Wamani es Wamani”.

Waytay (Lima-Perú)

Este espectáculo formó parte del evento: 10º Festival Señores Niños al Teatro





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