Lunes, 18 de Enero de 2016

De Agösto

Marisa y Amalia esperan un ataúd especial para realizar el entierro chic que la madre se merece. Mientras hacen tiempo, Amalia quiere pedirle a Fariña (la empleada de toda la vida) que invoque al espíritu de la madre y poder charlar con ella, pero Marisa acaba de despedirla sin explicaciones.

Los intereses encontrados de las hermanas transforman la espera del cajón en una competencia de poderes, pasando por las situaciones más absurdas y por las más angustiosas, mientras la empleada va y viene de la cocina a la sala, sin terminar de definir su situación.





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