Martes, 01 de Noviembre de 2016

De Victor Winer

Un mundo de oscuridades donde las palabras y situaciones se iluminan con preguntas.

PREMIO CASA DE LAS AMÉRICAS 2005 (CUBA)

Viernes de madrugada, un aeropuerto que permanece abandonado, es el lugar de encuentro para una partida de póker. Allí se encuentran los cuatro personajes: Rodríguez, hombrecito sucio, desgarbado y moribundo que habita en el aeropuerto, Eduardo, un dandy melancólico con gestos extravagantes, Delia, mujer con rasgos bellos, que pretende más que una noche de cartas y el Jugador, profesional de las cartas quien insiste con darle un halo de seriedad a la partida, que derrapa entre los ataques furtivos de Delia y la mortandad inminente de Rodríguez. Así los personajes definidos y caracterizados divagan y tratan de entablar conversaciones, intentarán comunicarse. Cada uno es marginado, expulsado de sus ámbitos cotidianos para terminar en un lugar de tránsito, en el cuál paradójicamente habitarán con la esperanza de jugar y, por ese momento, olvidar el caos y la desesperación que los hunde en sus mundos solitarios, ahora las reglas establecidas están en el juego, ocultas en una partida en la que lo más querido e indescifrable debe ser apostado.

Criterios dramatúrgicos.

"Este es un no lugar, donde uno puede aislarse entre mucha gente". Así define, Víctor Winer, el espacio, tan particular y significativo del aeropuerto vacío de la pieza teatral "Postal de vuelo", donde cuatro personajes sin destino concreto, se reúnen para jugar al póker.

La dramaturgia de la obra nacería misteriosamente de una lectura azarosa de notas periodísticas de Rodolfo Walsh, dando así origen a imágenes de cartas manipuladas por extraños personajes, y de esa forma comenzaría a desarrollarse una historia inquietante. Delirantes, irreales, obsesionados y patéticos, los personajes no logran o no pueden, sustraerse de la realidad que los agobia y los angustia. Criaturas crueles, inhumanas y desvencijadas como las valijas que aguardan ser recogidas por algún pasajero. Allí en la inmensidad del lugar sobreviven a la incomunicación que con gran acierto invoca a aquellos ambientes y situaciones del teatro del absurdo.

Postal de vuelo... un espectáculo dónde lo oculto está en juego.

Clasificaciones: Teatro




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