Domingo, 06 de Noviembre de 2016

De Dennis Weisbrot

La memoria reprimida es como un intruso escandaloso expulsado de un banquete. Uno puede echarlo, pero golpeará a la puerta y continuará molestando.

Si nos atrevemos a invitarlo de nuevo, ¿se comportará bien?

La obra se desarrolla en torno al encuentro, poético y a veces lúdico, entre dos mujeres de origen social y étnico diferente. Arrastran un pasado traumático y encuentran una pizca de consuelo en contarse repetidamente anécdotas, mientras se esfuerzan por aceptar la carga de los hechos, de otra forma quedarían dentro de una trampa, un limbo anímico.

Dotie Lou es la tierra, la cosecha y transmite recuerdos fijados en la juventud, cuando prevalece el amor, simple y claro y no hay lugar para el odio.

Ester es judía, vive en la ciudad y cumple con el mandato ancestral de unir a la familia convocándola a la mesa para alimentarla abundantemente.

Dotie Lou y Ester, aprenden juntas a reconocer realidades diferentes. Distinguen nuevos y desconocidos olores, sonidos, voces y sentimientos. Transitan recuerdos reales o imaginarios y a modo de espejo se reconocen mutuamente.

Dotie Lou y Ester son como piezas de un rompecabezas que se esfuerzan por mostrarse como un todo Y esperan liberarse de sus traumas, atrapadas en un círculo vicioso de memorias y negaciones en un no lugar poético

Clasificaciones: Teatro




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