Jueves, 27 de Octubre de 2016

De Lucas Olmedo

Al comienzo apareció la idea de entreverar tiempos y espacios (y por que no, géneros) a través de relatos breves, para nada pretenciosos, que se unirían por algo que suponemos como "lo ruso"
Lo ruso-vaya uno a saber bien que es eso- fue copando cada vez más el proceso de ensayos y acá estamos presentando algo así como una instalación -O la resaca de una instalación-

Aquí encontrarán:

-A un cantante folclórico de poca monta que siente, luego de leer -en extrañas circunstancias- el manifiesto comunista, que no puede volver a representar al campo con sus canciones. Su música ha cambiado y ha venido a presentarnos su nuevo disco.

- A un padre que lleva sus dos hijos hacia una peligrosa excursión, atravesando una Patagonia Argentina afectada por la radioactividad. El objetivo del padre de los muchachos, un traficante del mercado negro, es poder penetrar hacia una zona en la que al parecer se encuentran objetos valiosísimos. Los objetos habrían sido olvidados por una familia extraterrestre que almorzó allí una tarde y su valor es invaluable para nosotros, los terrícolas.

- Años después, también en ese sur argentino, la radioactividad ha provocado ciertas anomalías en los animales, elevando así, y de manera insospechada, la cacería deportiva mayor y menor. A este lugar llega Dorothea, una mujer recientemente divorciada, con efusivos deseos de matar "lo que pueda". Llega acompañada por un robot que comprara, de oferta, en una liquidación en La Paternal. Un tornado les da vuelta el auto a unos kilómetros de llegar y los obliga a demorar un tiempo la excursión, mientras se recomponen de las lesiones. Tiempo necesario, para conocerse. Con todo lo que eso implica.

- Y también estará Sergei, un viejo y enfermo ruso exiliado en la Argentina , quién pasa las horas junto a Martín, su amigo argentino- en una terraza de Congreso. Ambos beberán cervezas y dispararán, a lo Vasili, fotografías con una vieja cámara Zenit 122. El ruso contará, una y otra vez, las confusas historias de ciencia ficción que escribe en sus noches de desvelo. .


Estamos en el año 2008, desde una habitación mugrosa de Congreso, Sergei escribe ciencia ficción en clave rusa, mientras una quema de pastizales en Entre Ríos, transforma a Buenos Aires en un nuevo Chernobyl.

Incluye textos de : los hermanos Strugatsky (Picnic Extraterrestre) y Juan Terranova (Los Amigos Soviéticos)

Este espectáculo formó parte del espectáculo: El porvenir - Teatro sub 30: F E C H A T R E S

Clasificaciones: Teatro




e-planning ad