Jueves, 03 de Noviembre de 2016

De Jorge Ricci

Eternos perdedores que no renuncian a sus fantasías.

Un salon de baile. Un encuentro "soñado".
La puesta apela a una lógica onírica del relato. Y va entretejiendo desde ese lugar, otro, que plasma en escena la realidad interna, subjetiva, en la que los personajes pactan los términos de un contrato que pueda unirlos .
Un salón donde la música es generada por los estados de quienes la bailan. Y donde el humor redime.

Clasificaciones: Teatro, Adultos, Comedia, Artes Escénicas




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