Jueves, 21 de Enero de 2016

Ballet en un acto y cinco escenas.

La obra fue concebida en cinco escenas que se suceden sin interrupciones, cada una representando una habitación diferente o una realidad particular, el espacio o “departamento” es en cada escena el hábitat de quienes lo ocuparán a continuación, para darle esta significación el mismo se adapta tras cada escena con el simple cambio en la distribución de los muebles y objetos que los propios bailarines ordenan.
El nombre dado a esta obra: “Departamento” se relaciona con la interpretación o significación que podemos darle a esta palabra, por un lado la representación de un espacio de vida, por otro las asociaciones con los términos separación y aislamiento. Así como las personas se aíslan o separan del resto del mundo tras las cuatro paredes del espacio donde habitan, de la misma manera la sociedad en su conjunto se disgrega, se separa, se distancia generando una actitud de indiferencia e individualismo en un mundo que se dirige apresuradamente a un futuro cada vez mas incierto.
En el interior de cada “de-partamento” la obra presenta una visión a veces divertida y otras bastante descarnada de las intimidades de la existencia humana, la expresión de la realidad mundana inmersa en la supresión de la condición doméstica, la alienante adhesión al estilo de vida superficial y consumista impuesto por el sistema o la aplastante depresión devenida de una vida gris, opaca y sin matices.
La obra se monta en la música de Giovanni Sollima y Susumo Yolota, dos compositores contemporáneos de gran fuerza expresiva que utilizan la fusión de la música clásica con el jazz, el hard rock y el pop, sus piezas cuidadosamente seleccionadas y editadas conforman el soporte sonoro ideal para acentuar cada instante de la dramatización sumando una impactante efectividad al lenguaje corporal en los pasajes danzados.





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