Domingo, 16 de Octubre de 2016

De Witold Gombrowicz

El mismo Gombrowicz describió en su diario a Trans-Atlántico "Es un cuento que he contado. En el que, aparte de otras cosas, aparece Polonia. Pero Polonia no es el tema, el tema, como siempre, soy yo, yo mismo, son aventuras mías y no de Polonia. Lo que pasa es que yo soy polaco". El escritor nació en 1904 en el seno de una familia acomodada y desde muy joven fue un activo partícipe de la vida cultural de Varsovia. Siendo ya escritor reconocido, viajó a la Argentina invitado junto con otros escritores polacos. Durante su viaje, Alemania invadió Polonia, la Segunda Guerra Mundial estalló y Gombrowicz decidió entonces permanecer en Buenos Aires. En un principio su condición fue de gran pobreza, luego consiguió trabajar en un banco y es allí adonde escribe "Trans-Atlántico". Se quedó en la Argentina hasta mediados de los años sesenta.

En la versión teatral de Dezillio y Blanco, el escritor polaco que en escena interpreta Gustavo Manzanal es el protagonista. Aparecen aquí las dualidades que plantea el texto: sentimientos nacionales-sentimientos adversos, juventud-madurez, yo-nosotros y, por cierto Polonia-Argentina (dos patrias). Son estas las motivaciones fundamentales y el nudo de la puesta.

La acción se desarrolla en un ámbito polaco pero con una ambigüedad suficiente como para suponer diferentes espacios y circunstancias. Gombrowicz fue un adicto a la forma y por lo tanto a su ruptura, de ahí surge otra forma y así, no se sale nunca de esa pelea. De esta manera lo entiende Adrián Blanco quien para su propuesta escénica se sirve de diversos géneros y teatralidades, por lo que el espectáculo será como el mismo autor dice "un poco de todo: una sátira, una crítica, un tratado, un divertimento, un absurdo, un drama. Pero nada de esto en forma exclusiva, porque en definitiva, no es otra cosa sino yo mismo, mi vibración, mi desahogo, mi existencia."

Clasificaciones: Teatro




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