Miércoles, 19 de Octubre de 2016

De Edgar Roggenbau

Grupo Los trágicos de la ciudad

La primera obra (‘El hombre artificial’) cuenta la historia de dos médicos que superan la inteligencia y el talento normales. A tal punto que bordean la locura y la grandeza. Tras darle vida a una rata muerta, deciden construir un ser humano. En efecto lo logran, sólo que las consecuencias de jugar a ser Dios, serán desastrosas.
La segunda obra corta (‘La pata de mono’) cuenta la historia de una pareja de humildes campesinos que le piden a un talismán mágico un primer deseo: dos mil libras. El deseo se les cumple, incluso tras ser advertidos que no lo hagan, pues nadie controla su propio destino. En efecto las consecuencias serán desastrosas.
Al final del segundo acto, las dos obras se unen sorprendentemente en un final compartido. Ambas historias, indagan en el tema de cuán peligrosas pueden ser las consecuencias de transgredir las leyes naturales de la vida, de jugar a ser Dios; temática similar a la que se planeta en obras como ‘Fausto’, ‘Macbeth’ y ‘Ricardo tercero’.





e-planning ad