Lunes, 10 de Octubre de 2016

De Ramiro Guggiari

Verte Llorar es una obra paródica, satírica, sobre la alienación de las relaciones familiares, los fracasos profesionales y amorosos, sobre el suicidio, sobre el arte. Es una comedia, en el sentido aristotélico, porque trata de seres de calidad moral inferior; pero es una comedia sobre una tragedia: la de una familia, de una pareja, una madre, una actriz, una joven poeta. Finalmente busca también ser una obra poética, onírica, paródica del realismo, adolescente. Su acción transcurre eternamente en los posmodernos años ochenta. El suicidio de Claudia, el acontecimiento omnipresente de la obra, se sitúa el 6 de Agosto de 1985; el resto del tiempo no tiene fecha. Todo podría estar antes o después de eso, es irrelevante. Todo podría estar en la cabeza de Claudia, o de cualquiera de los otros personajes. Sólo la muerte es real, lo demás es champagne, lo demás es percepción narcótica, escena en construcción, escena de límites difusos, imagen onírica y fragmentaria. ¿Es para el público? ¿Quiénes son estas personas que todas las noches vienen, como fantasmas, a contarnos su historia? Están muertos porque sólo son ahora caricaturas de lo que fueron, espejismos grotescos. Cada uno de ellos parece observado, a la manera del procedimiento expresionista, por la lente imperfecta y distorsionada de algún otro de los personajes. Y la escena toda parece, incluso, la imagen imperfecta y distorsionada que alguien observa o recuerda vagamente.

Clasificaciones: Teatro




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