Lunes, 17 de Octubre de 2016

De Carlos Gorostiza

Una noche de un sábado, se encuentran para salir un matrimonio y un amigo, la salida ir a ver una película, luego se desata un juego perverso de infidelidades, traiciones, mentiras, hipocresía y la ausencia de escrúpulos entre la pareja y sus tres más íntimos amigos. Una historia de conflictos, donde el victimario se convierte en victima de su propia hipocresía.
La obsesión de una persona (Federico) por la búsqueda de la verdad, deviene en un juego perverso y cruel, imaginarse que pasaría si viniese el “Fin del Mundo”, la traición, la deslealtad y el engaño, dan paso a una desenfrenada violencia, que termina destruyendo su propio destino (el de Federico) y el de sus amigos.
La verdad desenmascara aspectos desgraciados de los personajes y deja al descubierto el irreparable dolor por las debilidades propias y ajenas.
El fantasma de la bomba nuclear, ahora parece estar silenciado por la aparente inexistencia de dos poderes enfrentados. Pero las actitudes que asumen los personajes frente a su entorno más cercano, parecen tener una cruda identificación con la carencia de valores de la que tanto se habla en el inicio del tercer milenio.
Gorostiza un experto que nos introduce en la precariedad de los valores de determinadas clases sociales de la Argentina y el mundo.





e-planning ad