Viernes, 21 de Octubre de 2016

Porque es preferible prevenir que curar, el Museo Viajero trae a Buenos Aires esta exitosa obra tucumana que ya fue vista por más de 40.000 adolescentes entre 1995 y 2001.
La escena es ocupada por cuatro jóvenes que sufren y hablan desde sus propias vivencias, cada uno con una adicciòn: anorexia, bulimia, drogadicción y alcoholismo. Es un espacio baldío, inhóspito, de soledad. Es el lugar simbólico del camino hacia la autodestrucción. Allí contarán sus historias personales en una mezcla de fantasía y realidad.
Basada en testimonios reales y en sólidas investigaciones, la obra es el disparador de un debate posterior coordinado por un especialista en adicciones.
El Museo Viajero decide ofrecer esta obra a los colegios porque sabemos que el teatro hace sentir, involucra, compromete y, sobre todo, nos pone alertas para que la guerra contra las adicciones en adolescentes deje de ser muda y solitaria.

Clasificaciones: Teatro




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