Martes, 18 de Octubre de 2016

De Laura Massolo

Guiados por un narrador, ocho personajes se dan cita en un lugar de tiempo incierto, deforme, sin medida.
Vivos y muertos -la que llora, el que ríe, el cura, la que vuelve a la vida, la actriz, el condenado, la mística y el del tren- se entrelazan en historias donde la culpa los atraviesa, los encierra y los pone al descubierto.
Momentos de fuertes confesiones e impensadas revelaciones.
Desgarradora, terrible, penetrante, esta puesta dirigida por Marcove llega a las entrañas más profundas de todo ser humano, hasta el más insensible.
Y todo esto, Por la grandísima culpa.

UNA OBRA PARTICULAR

Generalmente los autores se inspiran y escriben. Pero este no es el caso.
Por la grandísima culpa surgió como un trabajo en conjunto, entre el director, la autora y el elenco.
Durante un año de clases de teatro, las improvisaciones e ideas espontáneas fueron el marco para la creación de Por la grandísima culpa, que luego de escrituras y reescrituras cobró vida como la que se estrena finalmente en La Manufactura Papelera.

Clasificaciones: Teatro




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