Miércoles, 09 de Noviembre de 2016

De José María Gómez

En un ámbito terapéutico, un hombre y su doctor se encuentran. El motivo es el Ángel, cuya presencia-ausencia sobrevuela un tiempo dividido en secuencias que remiten al viejo himno denominatorio de nuestro sistema de notación musical.

El Padre que llora la muerte de su Hijo es también el Amante que sufre la ausencia del Amado y es el Hombre atravesado por la pérdida de la inocencia.

"Los ángeles, cuando somos pequeños, evitan que caigamos en el arroyo, pero cuando crecemos nos hunden en él para que conozcamos su profundidad"

Premio Faiga 1997

Producción de la secretaría de cultura de la facultad de psicología de la UBA





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