Domingo, 17 de Enero de 2016

De Romina Chávez Díaz

Grupo Los Otros

Basada en hechos reales

En un sistema donde no hay lugar para los cuestionamientos, las interpretaciones y los sentimientos; en un mundo donde se guarda el secreto del mayor interrogante para el hombre (la muerte) surgirá el deseo de develarlo. Se desnudarán emociones y dudas que romperán los esquemas impuestos.

Momentos de tensión y verdades gritadas que persiguen e incomodan. ¿Siempre será igual?

"Reportes de viajeros" , a manera de denuncia, relata la primera muerte política ocurrida antes del gobierno militar en Salta, en 1975. Este relato se da a través del Informe de Moriana, el cual dejará registro de dos crímenes: el de Eduardo Fronda y el de Luciano Jaime.

Y sin embargo el drama? es común a cada uno de nosotros?

Está dedicada a la memoria de Eduardo Fronda y Luciano Jaime.

La obra "Reportes de viajeros" fue Declarada de Interés Municipal Resolución 196, el 2 de setiembre de 2009 por el Concejo Deliberante de la provincia de Salta.

Obra: Reportes de viajeros
Actúan: Juan Cruz Cárrega (Marbella) - Gerardo Milessi Díaz (Ribonetti) - Ana Sol Rizzoli (Moriana). Diseño de luces, vestuario y producción: Grupo Los Otros Teatro Independiente. Diseño gráfico: Juan Cruz Cárrega - Maquillaje y peinados: Débora Tejerina - Fotos afiche y programa: Juan C. Sarapura - Dramaturgia, puesta y dirección general: Romina Chávez Díaz

Críticas de la obra

Reportes de viajeros: el meta poder desde el Consejo de la muerte

Este sábado 8 de setiembre se estrenó la obra teatral "Reportes de viajeros", en La Ventolera, de la dramaturga y directora teatral Romina Chávez Díaz. Con Las actuaciones de Juan Cruz Cárrega (Marbella), Gerardo Díaz Milessi (Ribonetti) y Ana Sol Rizzoli (Moriana).

Sin desperdiciar nada la obra, se desarrolla en un ámbito espacio - temporal de marcada índole trascendental: más allá de nuestra dimensión exigiendo a los espectadores máxima atención y discernimiento. Los tres personajes marcan tres lineamientos, a mi entender, clásicos del poder y la conformación social: la Justicia acomodada (encarnada por Marbella), el sistema social impuesto (Ribonetti), y la expresión de justicia y vida (Moriana, papel llevado adelante por la joven actriz Ana Sol Rizzoli de manera brillante).

El recorrido histórico desde la dictadura nefasta de la década de los 70' del siglo pasado, los 200 años expresados como autoridad tradicional del Consejo de los muertos, interpelan la distorsionada historia de nuestro país que se sustenta en estructuras decadentes del sistema, la ambigüedad de la justicia y en el acto heroico de aquellos que denuncian y se atienen a las consecuencias (desprestigio, aprietes, acosos, desarraigo, etc...) con tal de mantener altos los valores que promueven.

No deja de contener un acertado mensaje de denuncia de los crímenes que se cometieron en nuestra Provincia, Salta la Linda, los de Luciano Jaime y Eduardo Fonda, y que perduran descaradamente impunes hasta la fecha de hoy, llenando de vergüenza nuestra idiosincrasia.

Después de este mensaje, que es el núcleo de la obra, subyace en ella un interesante cuestionamiento: ¿el posicionamiento meta-dimensional del Consejo de los muertos (Justicia, Sistema y Denuncia), habla de una trascendencia racional-antropológica o en su defecto denuncia la falta de la presencia de la trascendencia Revelada, aquella que viene del mismo Dios y que no es creación de la mente humana o de sus fantasías?

Sea como fuere la ausencia de este elemento (la dimensión trascendental Revelada, encarnada, la presencia de la justicia divina que acompaña a la historia del hombre) es la mejor forma de marcar su necesidad y complemento para la estructuración social. Estructura social que en esta obra se ve enfocada desde el significado de la muerte, entonces cabe reflexionar, ¿la muerte qué? La persona humana ¿no tendrá que sacar de la certeza de la muerte un indicador para el desarrollo histórico de las sociedades y los pueblos? ¿No será momento de alinearnos hacia una trascendencia, sin dejar de pisar la tierra, para completarnos más los seres humanos, mejorar el sistema social adquirido hasta ahora y realmente vivir en un mundo más justo?

Una obra excelente, como siempre abierta para pensar y reflexionar la existencia desde realidades concretas, características que se destacan linealmente en la autora Romina Chávez Díaz, quien ha demostrado a través de su testimonio, que con esfuerzo, convicción y dedicación se puede proponer autenticidad y transparencia al sistema cultural muchas veces aberrante, ambiguo y cargado de muerte en que vivimos.

- Por Hugo Luis Daher - 11-08- 09 - Salta 21

Opinión del actor Gustavo García

La crítica teatral no es mi fuerte, pero como público, actor y amante de la cultura desde hace tanto tiempo quiero felicitarte por esta trama impecable que se va desarrollando con un profundo respeto y reivindicación por aquellos mártires de los 70, en este caso Jaime y Fronda. La forma en que abordaste el tema sin una perspectiva puramente realista, sino mas bien como un realismo mágico, onírico, ideal, con una apreciación personal de la terrible incógnita que nos hace cuestionar a todos mas allá de creencias, religiones, etc.: ¿Qué hay más allá de la muerte y de su relación con la forma en que nos vamos de este mundo? Solo lo sabremos algún día... TODOS, aunque resulte duro o cruel.

El desempeño de los actores tiene un texto fuerte que los sustenta y los ayuda a crear a cada uno su personaje. La vehemencia, la ternura, la seguridad, el encanto y el ángel propio de Ana Sol, resultaron realmente conmovedores, sobre todo porque si no me equivoco es su debut como actriz en una obra nada liviana para ponerle su alma al personaje. Juan Cruz y Gerardo convincentes, seguros en su papel, cada uno transmitiendo sensaciones distintas pero que tocan al espectador.

La puesta simple, en un ambiente creado de manera fría, etérea, sin efectos musicales ni luces innecesarias, apropiados a la temática y que también sustentaron el trabajo actoral, lo que implica un delicado y estricto trabajo de dirección. No me resta más que felicitarte a vos y a todo el grupo que en conjunto lograron una puesta de calidad y donde felizmente tengo el placer de disfrutar el trabajo de nuevos talentos locales que se suman con dignidad, a los que seguimos disfrutando del placer de hacer teatro en Salta.

Un beso y un abrazo muy fuerte para vos y todo el grupo y mucha, pero mucha merde!!!!!

Gustavo García - 9-08-09 - Salta 21

Teatro político en torno de un drama humano

La obra muestra el arte como medio para el rescate de la memoria. Tres actores realizan esta puesta de la dramaturga y actriz salteña Romina Chávez Díaz.

Juan Cruz Cárrega (como Marbella), Gerardo Milessi Díaz (Ribonetti) y Ana Sol Rizzoli (Moriana), despliegan conflictos humanos y de contenidos ideológicos que proponen un drama teatral, militante y estético.

Los personajes sitúan el relato en vísperas de la llegada del Proceso de Reorganización Nacional.

La autora escribió y dirigió la puesta con el afán de denunciar la violación de los derechos humanos, que en esa época era apenas un anticipo de lo que vendría posteriormente. Justamente, esa vulnerabilidad -que narra la muerte de dos personas comprometidas con los derechos humanos- permite conocer cómo fueron las estructuras históricas y culturales que Argentina institucionalizó para utilizar la violencia selectiva.

La muerte real en Salta de un militante político (Eduardo Fronda) y del periodista que la investiga (Luciano Jaime), son la prueba de cómo se elegían las víctimas para disciplinar los cuestionamientos a la historia de entonces.

Los tres actores representan ideas (trabajo escénico difícil por sí mismo), recrean ambientes políticos y conspirativos de la misma historia, muestran tramas inhumanas, pasiones y mezquindades de las ambiciones traídas por el poder político setentino. La construcción escénica tiene fuerza y credibilidad.

Rizzoli (debutantante en el teatro) posee el tino de haber entendido que la Justicia abstracta que representó, se puede corporizar. Para ello se vale de su expresión corporal y voz y de una sensible femineidad de actriz. El otro debutante, Milessi Díaz, junto a Cárrega se unen a Rizzoli para articular un trío de suspenso y excelente interpretación de la impunidad política para las muertes de aquella época tristemente célebre.

- Por Rodolfo Ceballos - 21-09-09 - El Tribuno.





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