Jueves, 21 de Enero de 2016

Compañía Insomnia

Performance con lámpara

“Afuera hay sol. No es más que un sol.
Pero los hombres lo miran
Y después cantan
Ella no sabe del sol.
Ella sabe de la melodía del ángel y
el sermón caliente del último viento.
Sabe gritar hasta el alba
cuando la muerte se posa desnuda en su sombra.”

Una mujer se desplaza por los paisajes de su vida cotidiana. Acotada en un espacio reducido, ella participa de un juego cíclico y repetitivo que es su propia vida. De pronto se convierte en un campo de juego, en donde le comienzan a suceder imprevistos.

Una persona entra en escena a oscuras. Una luz muy tenue muestra el “Campo de juego”. La consigna será encontrar un objeto de su vida cotidiana lo mas rápido posible que estará perdido dentro del campo de juego. Una de las reglas será que hasta que no se encienda la luz ella no podrá iniciar el juego, y por lo tanto no podrá moverse. La oscuridad le imposibilita el accionar, con lo cual la jugadora no podrá avanzar, convirtiéndose en un momento de manifestación de sensaciones percibidas por la imposibilidad de avanzar.
Una vez que la luz se enciende, al iluminarse el campo, recién entonces podrá comenzar el tiempo de juego. Con una serie de movimientos establecida como principio de desplazamiento, la jugadora deberá avanzar y nunca volver atrás.
Una vez q lo encuentra todo vuelve a su punto de partida con luz apagada y quietud, para otra vez desarrollar su juego cíclico, vital y repetitivo.

Este espectáculo formó parte del espectáculo: Insomnia: Afuera hay Sol & Nunca Nadie

Este espectáculo formó parte del evento: Festival de Invierno Buenos Aires Endanza





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