Domingo, 16 de Octubre de 2016

De Mariela Cerruto

Una pareja en problemas. Una pareja que necesita un cambio. Una pareja a punto de explotar. Lucía (Mariela Cerruto) y Marcos (Ricardo Gonzalez) están en cortocicuito permanente. Esto se ve magnificado por la mudanza de la pareja de un pueblo del interior a nuestra ciudad. El motivo: un departamento heredado o mejor dicho un departamento regalado por la madre de Coqui (Claudio "Chicho" Casco) que está en coma desde hace 13 meses sin ningún síntoma de recuperación. Pero.
Dicen que el espacio tiene memoria, que por donde uno pasa deja energías, que uno sigue estando aunque ya no esté. Y. Comienza la comedia.

En una extraña 4ta. dimensión Coqui vuelve a su departamento, usurpado por la pareja de su primo y su mujer y encima está muy. aburrido.
En medio de la crisis del matrimonio, sus integrantes comienzan a tener experiencias mediumnicas. Empiezan a verlo, se comunican con él y asi participan del mundo de Coqui, de su glamour, de su mirada particular del mundo, de su carácter alegre y desenfadado, del discurso frontal e incisivo de un gay experto en imagen y relaciones públicas.
Las escenas son rounds de un boxeo domestico y cotidiano en donde Coqui es el árbitro. En cada esquina, Lucía y Marcos, tejen y destejen planes y objetivos. Ella cambiar sus tácticas para cambiar a Marcos, él pegarle y pegarle a ver si ella abandona el ring (el departamento). Los dos necesitan el cambio como única posibilidad de solución.
Pero. Quien es Coqui?... Que representa? A lo mejor es aquel amigo al que uno recurre en esos momentos en que necesitamos el hombro para apoyarnos. A lo mejor son proyecciones de los pugilistas para encontrar el aliento para seguir.
Y los cambios vienen. mucho mas lejos de lo que imaginan nuestros personajes. y nos sorprenden. Nos sorprenden como en la vida misma cuando las cosas se acomodan sin darnos cuenta y nos dejan con la boca abierta.

Clasificaciones: Teatro




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