Domingo, 16 de Octubre de 2016

De Leopoldo Marechal

La obra comienza en el momento que los dos hijos de don Luís Vélez (Ignacio y martín) se pelean en una guerra y se matan entre si. Martín Vélez murió defendiendo la postrera pero Ignacio que se pasó al bando de los pampas, de los indios, ha muerto atacándola.

De ahí la orden de facundo Galván de honrar a martín entre sus candeleros de plata y la condena para quien ose enterrar a Ignacio Vélez.

Antígona reconoce la acción innoble de su hermano Ignacio, y sabe que con su muerte ya ha sido castigado, pero su lucha no será contra la ley del hombre sino contra el edicto del hombre que afrenta a lo divino.

"quien quiera que se atreva a rendir homenaje fúnebre será castigado con la muerte"





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