Lunes, 06 de Junio de 2016

De Enrique Papatino

Grupo El Esférico

La señora Lynch, viuda de Castelli, acude a la esposa del entonces Director Supremo Las Heras, para pedirle los sueldos adeudados a su difunto esposo. La motivan el hambre y el orgullo. Pero durante el encuentro otros asuntos sobrevuelan la entrevista y las mujeres son víctimas de un duelo verbal a pesar de ambas, dado que la esposa del Director Supremo aprovecha la oportunidad para denigrar a su ocasional entrevistada. Así es cuestionada la validez de los hechos de hombres, que conforme avanza la historia, ponen por delante cada vez más los intereses a la palabra revolucionaria que dio origen a su libertad.

Clasificaciones: Teatro




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