Lunes, 18 de Enero de 2016

De Rosario Zubeldía


Llegan desde Pompeya para tomar clases de tango en la academia "La pasión de Julio Sosa".

Mientras esperan entrar al salón para recibirse de “Varón Argentino Profesional”,entre risas y complicidades, Beto , Tito y José confiesan sus miedos, deseos y fantasías, tan humanas como desopilantes.

En la vida como en el tango es el varón el que marca el firulete.





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