Domingo, 23 de Octubre de 2016

De Rafael J. de Rosa, Armando Discépolo

A través de esta pieza de grotesco criollo los autores dejan ver las miserias en el seno familiar, donde la pelea por salvarse de la pobreza y el fracaso dejan muy en claro desde dónde venimos y hacia dónde vamos como país.

La familia Bistoldi, acostumbrada a la riqueza, se encuentra sumida en una pobreza que los avergüenza. Arturo es el mayor, un adicto a las carreras que se comió la fortuna de su padre y se desloma por mantener a sus hermanas y su mujer, Matilde, hija de un Coronel de renombre, que sólo sabe tocar el piano.

Jorgelina, la hermana del medio, es bella y arrogante, y no logra que su novio, Emilio, le proponga casamiento porque espera un puesto que jamás le darán. Esther María y María Esther, son las gemelas menores, cuyo único placer es criticar a quienes más envidian.

Giácomo, es el tío empobrecido quien acepta los maltratos de sus sobrinos a cambio de un catre y polenta fría, cuyo único propósito es cuidar su más preciado secreto dentro de un baúl. Sólo cuenta con la piedad de Catalina, una sirvienta opa e inocente de gran corazón.

La vida de los personajes de esta obra, cambia con la llegada de Eloísa, amiga de antaño de Don Giácomo y madrina de Arturo, quien asqueada del maltrato a su amigo, decide vengarse por él y develar el "mayor secreto" que se esconde en el baúl.

Una vez más, la pluma de Discépolo, nos regala esta obra con la vigencia que tienen los clásicos universales, y bien amalgamada con la realidad sociocultural de esta querida y vapuleada Argentina.





e-planning ad