Miércoles, 19 de Octubre de 2016

De Andrés Mangone

Habitación Ramponi es una cristalización de un proceso de investigación en el marco de las clases en el teatro-estudio El Cuervo. Dicha investigación se desarrolló durante todo el año 2008, trabajando sobre distintas formas expresivas en relación al espacio, el cuerpo y la palabra, y la capacidad de conducir al mismo tiempo, el conjunto de estos tratamientos formales hacia la construcción de escenas.
Como propuesta particular para este grupo de investigación, y en virtud de cerrar el ciclo anual con una fijación (obra) que condensara los distintos alcances técnicos del proceso, acordamos cruzarnos con distintos poemas de Jorge Ramponi, todos pertenecientes al libro “Los límites y el caos”.
La constitución ardorosa de la poética de Ramponi, las imágenes de violenta extrañeza, el dramatismo de los temas esenciales balbuceados por su lengua venenosa, y su ritmo hechicero que viaja hacia las fuentes mismas de un “nosotros”, de nuestra tierra, nuestras tragedias y amores, nos permitió erguir nuestras virtudes como actores-creadores de escenas en una multiplicidad de sentidos dentro de una anécdota desquiciada por sus formas y a la vez elemental por sus temas.
En Habitación Ramponi impera la incesancia, un mundo circular de fuerzas críticas que absorbe y se nutre de materias en estado pasional, una piecita ideal para el amor y la tragedia de los enamorados, el bulín de un criminal y su familia perfecta. Un Dios sometido en el placard dicta los conjuros para la supervivencia...
Nada está quieto; entre la vida y la muerte hay un desliz continuo, lo humano y lo bestial imploran travestidos.
No hay resquicio para las preguntas... no hay respuestas... sólo habitación, existencias condenadas a un si mismo funcional... nosotros mismos pero lejos, muy lejos de ser “nosotros”.
Andres Magnone (Director)





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