Martes, 18 de Octubre de 2016

De Héctor Oliboni

Sobre la Obra

Una madrugada en un teatro independiente venido a menos.

Patricia, una actriz exitosa unos años antes, duerme su fracaso en medio del escenario, ayudada por el alcohol y las drogas. Walter, encargado de la sala y director de teatro, al encontrarla en ese estado descarga su furia y su impotencia.

Había tenido un sueño: que Patricia volviera a hacer teatro, y a través de ese camino de esperanza y de fé, lograra salir de su estado. Para eso eligió un personaje de "La señorita Julia" de Strindberg. Un personaje potente, intenso, que pudiera permitir a Patricia desplegar de nuevo su talento.

Los recuerdos de los momentos compartidos invaden los ensayos, así como la imposibilidad de consumar un encuentro entre ellos.

"Una mañana sin sol" es la historia de dos fracasados y de un desencuentro. De la imposibilidad de atreverse a saltar hacia otro sendero donde redescubrir los sueños. Con una poética realista basada en los sentimientos y las emociones; la obra es la historia, como la definió el dramaturgo Roberto Perinelli en el prólogo de su versión editada: un ir y venir de dos personajes que esquivan de continuo la necesidad de darse cuenta.

Cuenta Rubéns W Correa sobre Mañanas sin Sol

Dos seres tiernos, desencontrados. Débiles. Muchas cosas los unen. Pero enfrentaron la realidad de cada uno como cada uno pudo. De formas diferentes. Han tratado de encontrar fuerzas de distintas maneras, en distintos lugares. Les ha resultado difícil encontrar su espacio en una realidad "realista". En un sálvese quien pueda.

No encontraron su lugar. O su tiempo.

Les ha resultado difícil quererse.

Algo de estos personajes, me resuena profundo. Los conozco desde siempre. Me crucé muchas veces con ellos. Los vi en mis espejos.

Aunque los de la obra hacen teatro, podrían hacer cualquier otra cosa.

Son seres tiernos, solidarios, tímidos, débiles, tenaces.

Hicieron cosas pequeñas, pero siempre tuvieron grandes objetivos y esperanzas. Se quemaron en el altar de las grandes ilusiones.

Cuando vino el miedo tuvieron miedo. Pero le hicieron frente.

Y cuando las ilusiones cayeron, quedaron descolocados con los cambios que trajo la invasión del pragmatismo triunfal. Les costó comprender la nueva religión.

Mal preparados para la lucha individual, no encontraron donde ponerse. Se fueron quedando sin lugar.

Siempre ocupados del futuro, no supieron conocer sus verdaderos sentimientos. No supieron querer. No supieron quererse.

Y estos son sin duda los ejes de la puesta, ahondar en sus sentimientos, en sus almas.

No saben qué hacer con lo que sienten.

Por momentos se sienten arriesgados, ridículos, esperanzados, impotentes.

Están fragmentados. Se fabrican esperanzas para poder vivir. Se destruyen, se autodestruyen.

El espacio en el que se mueven, es el de una ficción que ni siquiera les corresponde. Pero sin embargo les devuelve una imagen rota y deformada de sí mismos.

Esta obra recibió una Mención de Honor en el Concurso Internacional de Teatro "Atahualpa del Cioppo", organizado por la Municipalidad de Montevideo y Teatro El Galpón en noviembre de 1999, para conmemorar los 50 años de la fundación del Teatro. Estrenada en la Casa de la Comedia-La Habana (Cuba) en el año 2000 y repuesta en los años 2001 y 2002, reestrenada en el TEUNSA (Teatro Universidad de San Agustín) Arequipa-Perú en el año 2003 y repuesta en el 2004. Una versión televisiva ofrecida por la Televisión Cubana significó para la actriz Blanca Rosa Blanco el premio Caricato otorgado por la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba) a la mejor actriz dramática del año. En el 2009 "Una mañana sin sol" también está programada para ser estrenada en Montevideo y la ciudad de Mendoza.

Clasificaciones: Teatro




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