Lunes, 18 de Enero de 2016

Al Laboratorio de Mil Agros Teatrales (Julio a Septiembre de 2007) lo transité bajo la invocación de Démeter y la Pacha Mama. Los primeros ensayos fueron en sala, luego en casa de una compañera experta en Life Food. Asistimos a una ceremonia de la Pacha Mama en Martínez. Elaboré un extenso infome sobre alimentación y agricultura que terminé descartando.. Leí con detenimiento Revolución de un Rastrojo de Masanobu Fukuoka (principal fuente de discusión teórica). Recurrí a un mercado cooperativo y a una huerta permacultural. Pero el hito más importante fue sumarme a una marcha masiva realizada el 24 de Septiembre en Buenos Aires, en defensa de los derechos índigenas y campesinos, contra el saqueo de los bienes naturales, la contaminación y la precarización de la vida. La actual problemática de la tierra y de sus reales trabajadores se presenta tan dramática, que cualquier poetización me resultaría absurda. Mi incapacidad de cooperar en el trabajo de la tierra y mi impotencia para retribuir con justicia a quienes me proveen de alimento son angustiosas. A punto de desistir de la muestra, decidí encararla como un happening diurno, al aire libre, en un marco que contrastara con mi vergüenza y desesperación por no encontrar escapatoria a esta indolente confabulación burguesa explotadora, esta gran farsa legitimada. Merde pour la galerie surgió a la vez como llamado de alerta y como consuelo.

Ningún bleuff, precisamente. ¿No estábamos en confianza? Nada que envidiar a los que viven fingiendo. Este celular no saca fotos. La página web expiró y no tiene sentido reabrirla. Todo puede ser falsificado en internet: comentarios y fotos de obras inexistentes. Sol y bosques son eternas maravillas. Tierra y Teatro no se resignan a la esclavitud. "De cómo Démeter se volvió cauta sin perder su ingenuidad."





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