Lunes, 14 de Noviembre de 2016

De Cristina Escofet

Trastienda de la historia

Una calle que es todas las calles. Desde la Revolución francesa a la actualidad. Erotismo. Patíbulos. Guerras. Testimonios de un pasado reciente. El hoy. Humor, dolor e ironía. En el casco histórico de Buenos Aires, y en el marco del bicentenario: Carroussel de imágenes para vivir la trastienda de la historia.

Ay La Patrie, es una retrospectiva del dolor que atravesó las calles de la historia en las que nuestro país está inscripto. El Marqués de Sade simboliza la voz transgresora que nos introduce en este recorrido.

Mujer 1 y 2: progatonizan la piel de las calles, como encarnaciones vivientes. Prostitutas de la revolución francesa. Las pueblerinas que exigieron pan a María Antonieta. Olimpia de Gouges (creadora de los derechos de la mujer) en la guillotina, cortesanas bonapartistas bailando en los cementerios, Camila O Gorman recordando su fusilamiento, La anarquista Louise Michel proclamándose culpable, Sade ironizando la vistimización a "la Patrie" como si fuese una mujer , el testimonio de Maruca y Angustias durante el bombardeo a Guernica, La China, la Chola y el sueño de una sirvienta que es Evita, La masacre de Ezeiza, testimonios parias de seres marginales, y las globalizadas turistas, para rematar en un nuevo tipo de colonización. El marqués será el nexo. La calle el espacio donde poder recrear la historia, rompiendo la cuarta pared, en una propuesta estética de impacto. Erotismo. Patíbulos. Guerras. Testimonios. Una propuesta para vivir la historia y mezclarnos con ella.

Porque somos parte de la historia presente, y la pasada. Porque seres como nosotros se han jugado en las calles. Ay, la Patrie! Hubiese podido ser una película. Hubiese podido ser un tango. Elegimos la trastienda dramática de la historia. Desde las calles de la Revolución Francesa a nuestros días. Erotismo. Terror. Ironía. Humor.

Una decisión de hacer memoria en camino al bicentenario.





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