Miércoles, 19 de Octubre de 2016

De José María Gómez Samela

De los creadores de "Entropía" y "Proyecto Caracol", hoy completando la trilogía.

Grupo de Teatro Ambaí

Un experimento Teatral con cruce de lenguajes que habla de la cuestión del género y sus complejidades.

La muestra es el resultado del tercer taller anual del Grupo Ambaí denominado "En Busca del Actor Creativo", que se desarrolló en el Teatro de la Ciudad, bajo la coordinación de José María Gómez Samela. Allí, se trabajó intensamente en un entrenamiento actoral basado en diversas técnicas de teatro, a lo que se sumó la experimentación en el cruce de diferentes lenguajes artísticos (performance, danza-teatro, música, etc.), todo apuntando al desarrollo creativo del actor. "El Género en Convergencia. ¿Qué es ser normal?", es el resultado de un tránsito, que pasó de la creación de materiales escénicos, el cruce de lenguajes y la elección e investigación de la temática de género. La obra es de fuerte compromiso social, siguiendo los lineamientos del grupo y buscando hacer reflexionar sobre: no caratular a la personas por su elección sexual, no imponer conceptos que establecen ciertas instituciones, no discriminar, liberarse de los prejuicios y sobre todo, hace un llamado a encontrar la esencia del ser humano. La obra habla de la sociedad de Corrientes, pero a la vez es universal, porque refleja una realidad cotidiana que quiere ser ocultada.

El grupo se apoyó en los estudios de la pensadora estadounidense Judith Butler, quien habla de la Teoría Queer. Una de las contribuciones más destacadas es su teoría performativa del sexo y la sexualidad. La Teoría afirma que la orientación sexual y la identidad sexual o de género de las personas son el resultado de una construcción social y que, por lo tanto, no existen papeles sexuales esencial o biológicamente inscritos en la naturaleza humana, sino formas socialmente variables de desempeñar uno o varios papeles sexuales. Por este motivo la mayor parte de los teóricos queer insiste en la autodesignación de la identidad. Estamos obligados a conformarnos a la norma, masculina o femenina, para obtener una identidad reconocida por los otros, para actuar, pensar, en suma para formar parte de los seres humanos. Hoy, no es posible liberarse verdaderamente de las normas, pero un número creciente de personas están dispuestas a admitir que su identidad no es tan simple como creían. Preguntarse si son homosexuales, heterosexuales o bisexuales no tiene mucho sentido. Butler afirma: "Me gustaría vivir en un mundo donde haya menos vergüenza, donde la gente esté menos inclinada a pegar una etiqueta sobre los otros, y donde cada uno sea respetado y sea libre de vivir su propia complejidad".

La obra es abierta, jugando entre la ficción y la realidad, donde cada espectador completará según su procedencia, su propia historia.

Clasificaciones: Teatro




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