Jueves, 28 de Enero de 2016

De Gerardo Baamonde

"...no puedo yo mismo construir hasta el fin mi historia de amor; no soy su poeta más que para el comienzo, el fin de esta historia, igual que mi propia muerte, pertenece a los otros."

Roland Barthes, Fragmentos de un Discurso Amoroso

Un pianista que padece una enfermedad innombrable; condenado a tocar hasta que no pueda más para que su amada baile; una mujer hermosa, frágil guante de seda que enfunda una mano de acero que se desvanece desde los tobillos deshecha por la polillas, y un hombrecito que surge de las notas de un piano como único sobreviviente de un amor, pueden ser los personajes de esta historia que se muestra sin tiempo, dentro del tiempo, como una fotografía soñada.





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