Miércoles, 18 de Enero de 2017

De Matias Bauso, Claudio Grillo

Finales de 1942. Un escándalo se instaló en la primera plana de todos los diarios. El sorteo de la Lotería Nacional fue manipulado. El fraude se descubre. Los responsables: los ingenuos Niños Cantores. El plan era sencillo, eficaz y discreto. Era la estafa perfecta. Pero algo falló. Los días previos al sorteo la noticia se esparció con celeridad. Los quinieleros dejaron de aceptar posturas al 025 a la cabeza. El diario Crítica, la mañana del sorteo, publicó en su portada que el 31.025 sería el número favorecido. No era una profecía. Era información. Los Niños Cantores cambiaron sus delantales de la Lotería por el traje a rayas de la prisión.

Clasificaciones: Teatro




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