Miércoles, 19 de Octubre de 2016

De Ricardo Gonzalez

La obra remite, a través de algunos personajes de la historia argentina, a todos aquellos que se encuentran perdidos en ella: Desde los anónimos granaderos puntanos de San Martín –y aún antes- hasta los miles de militantes también anónimos del siglo veinte.
En un tiempo no cronológico y en un relato aparentemente fragmentado e inmerso en conceptos que pertenecen al campo de la filosofía, nos preguntamos por la memoria, el olvido y el “ser nacional”. Buscamos cosas de nada en aquello que, aún develado, permanece oculto.
Hay líneas en el desarrollo de la obra que culminan resolviendo cualquier fragmentación en la medida que no hay hechos aislados sino posicionamientos claros que los provocan. En este sentido, muchas veces asistimos a la repetición de una misma problemática sin resolver.
No deja de ser un homenaje. Palabras y personajes que deberían estar presentes por lo que hicieron y sin embargo se encuentran Perdidos en la Historia.

“En un tiempo no cronológico, nos preguntamos por la memoria y el olvido. Tratando de no ser descuidados con lo dicho, buscamos cositas de nada en aquello que, aún develado, permanece oculto.
Desde la revolución francesa hasta la facultad de agronomía actual –o cualquier otro lugar-, personajes que deberían estar presentes por lo que hicieron y sin embargo se encuentran perdidos en la historia.”

Clasificaciones: Teatro




e-planning ad