Sábado, 16 de Enero de 2016

De El Negro José Gómez

En el año 1989, en circunstancias amargas, conocimos a un señor llamado Báez, quien pasó a ser “El Primer Cartonero”, en nuestro jocoso anecdotario nacional.
Diez años después, cientos de Báez, comenzaban a aparecer por todas las ciudades de nuestro pais.
En los primeros años del tercer milenio, cientos de miles de personas, poblaban las calles de nuestra gran capital, revolviendo bolsas de basura, juntando papeles, cartones, plásticos, deshechos, sobras; para sobrevivir, y soñar algún futuro.
Hoy, en menores cantidades, son parte de un paisaje que, por cotidiano, parece normal.
A algunos los ví crecer,
A otros, los veo cuando camino las calles.
Sé que debajo de las líneas de pobreza, indigencia, indiferencia y desocupación, ellos sostienen altísimos índices de dignidad.
Sé que necesitan guarderías, hospitales, escuelas, trabajos.
Sé que anhelan una vida mejor para sus hijos.
Quiero brindar una gota de agua en el desierto, contando una fantasía artística que, ojalá algún día, sea solo un recuerdo, de un tiempo en que los Argentinos, nos desencontramos con nuestra cordura, nuestra consideración y nuestro respeto.
Expongo ante ustedes, un trabajo construido entre creencias, pobrezas, obsesiones, imaginaciones, afectos y cercanías.
Cualquier semejanza con la realidad, es una inevitable coincidencia.





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